Contenido: Poner límites es uno de los actos de amor más importantes que puedes hacer como padre o madre. Pero muchos confunden límites con castigos, y autoridad con gritos.
La clave está en ser firme sin perder la calma:
- Di lo que vas a hacer, no lo que van a hacer ellos: «Voy a apagar la tele en 5 minutos» en lugar de «Tienes que apagar la tele ya.»
- Sé consistente. Un límite que a veces se cumple y a veces no, no es un límite.
- Explica el porqué de forma breve y adaptada a su edad.
- Cuando incumplan, aplica consecuencias lógicas, no castigos desproporcionados.
Los gritos generan miedo a corto plazo, pero no enseñan. Los límites claros y tranquilos, sí.
